Sin complicaciones ni compromisos. Así es exactamente cómo tu hipoteca digital avanza desde la primera conversación hasta el día del cierre.
El primer paso es determinar cuánto puedes pedir prestado. Al responder algunas preguntas sencillas, calculamos tu poder de compra según las pautas estándar de los prestamistas. También puedes obtener una preaprobación, que verifica tus ingresos, crédito, activos y pasivos, para que compres con confianza.
Los préstamos para vivienda vienen en muchas formas y tamaños. Decidir cuál tiene más sentido para tu situación implica entender los beneficios de cada uno. Una hipoteca de tasa fija ofrece un pago estable durante toda la vida del préstamo, mientras que una hipoteca de tasa ajustable puede comenzar más baja y cambiar con el mercado.
Una vez que hayas elegido una dirección, completamos tu solicitud juntos. Puedes usar nuestros formularios en línea seguros para agilizar el proceso, y te solicitaremos la documentación necesaria para pasar al análisis crediticio.
Una vez recibida tu solicitud, comenzamos el proceso de aprobación de inmediato. Tu procesador de préstamo verifica toda tu información y, si surgen discrepancias, tu oficial de préstamos las resuelve. Para mantener todo en marcha: responde con prontitud a las solicitudes, evita compras grandes y documenta cualquier depósito.
Después de la aprobación, estás listo para firmar los documentos finales. Revísalos para confirmar que la tasa y los términos coincidan con lo prometido, luego firma ante un notario. Lleva un cheque de caja para el enganche y los costos de cierre. En refinanciamientos de viviendas ocupadas por el propietario, la ley federal te da 3 días para revisar antes de que el préstamo cierre.
Descubre cuánto puedes pedir prestado en unos tres minutos, sin afectar tu crédito.